ANDY DAVIS
Bastián fue arrestado, el juez Monroy ni siquiera le dio oportunidad de poner un pie fuera del salón cuando ya estaba esposado y entrando a una patrulla. Creí que ahí acabaría todo y que era el inicio de mi paz, pero… no fue así.
—Lo lamento, pero el bufete se tendrá que… «congelar» por tiempo indefinido —soltó el juez aparentemente apenado.
—¿Cómo? —pregunté tragando saliva con la garganta seca, entonces sacó de entre sus ropas un sobre manila que me ofreció con pesar.
—Solicité u