DAMIÁN ASHFORD
La noticia de que Andy y Bastián habían adelantado la boda solo fue la cereza sobre el pastel, pues toda la semana después de esa noche en el «chalet» fue como si Andy solo estuviera concentrada en evitarme a toda costa. Como si lo que habíamos vivido no significara nada.
Eso no encajaba. Nos habíamos amado toda la noche y pensé que estábamos en la misma sintonía, que ella ambicionaba lo mismo que yo, que por fin aceptaba que lo que sentíamos por el otro no podía seguirse negando