DAMIÁN ASHFORD
Decidí preparar una fiesta digna de la noticia. Mi madre y Mindy, siempre buscando el mejor ángulo para beneficiarse, asumieron que se trataba de la celebración de un compromiso que jamás sucedería. Las dejé pensar lo que quisieran, entretenidas en sus ilusiones de manipulación.
Cuando la noche llegó y el salón se llenó de gente: grandes empresarios no solo de América sino también de Europa, además de modelos, políticos y otras personas importantes, Mindy se apareció con su mejor