DAMIÁN ASHFORD
Mis pasos me alejaron poco a poco del hospital, mi mente era un papel en blanco y no sabía hacia dónde me dirigía. Cuando me di cuenta la temperatura había descendido, el cielo estaba nublado y amenazaba con llover. Era como si mi estado de ánimo estuviera en sintonía con el clima.
Al buscar un refugio me di cuenta del bar que tenía justo enfrente. Mi inconsciente sabía muy bien lo que necesitaba: alcohol.
Me desplomé en el asiento frente a la barra con un suspiro pesado, ansia