MOLLY DAVIS
—Damián Ashford… —repetí su nombre con una sonrisa—. ¡Andy se consiguió a un hombre muy guapo como esposo! ¡De seguro sus hijos son super lindos!
No era el momento para estar emocionada, no era una reunión familiar, pero mi pecho estaba lleno de una explosión de alegría que me estaba costando mucho controlar.
—Tenemos tres… y uno viene en camino —contestó Damián, mientras me llevaba del brazo, paseándonos entre la gente, mientras sus hombres parecían estar cuidando de que nadie nos