SHAWN ROBERTS
Caí en el jardín, aún con los ojos de Rachel grabados en mi mente. Todo había pasado tan rápido que me sentía en una pesadilla de la cual quería despertar. Giré la cabeza mientras mis oídos aún zumbaban por el golpe, la computadora estaba ahí, tal vez arruinada, tal vez no, ya no me importaba.
Me incorporé con dificultad. La altura no era suficiente para que un hombre de mi tamaño resultara lastimado, pero el miedo de perder a Rachel me estaba carcomiendo. Colgué las placas que me