SHAWN ROBERTS
—¡¿Qué está diciendo?! —exclamó Lucien sin apartar su atención de Rachel, quien escuchaba al ejecutivo del hotel. Este hablaba rápidamente en francés, por la manera en la que manoteaba y refunfuñaba, no podía ser nada bueno.
Entonces el hombre por fin se detuvo y con mala cara le dejó en claro a Rachel de que por fin podía pasarnos el mensaje. Ella volteó y torció los ojos mientras organizaba todas las ideas en su cabeza. No pasé desapercibido como jugueteaba con mis placas, como