SHAWN ROBERTS
Nick inició la llamada mientras yo me abrochaba las mangas de la camisa. Sentada en el borde de la cama, Gina mantenía su computadora sobre el regazo, mientras tecleaba con habilidad, esperando, hasta que por fin contestaron.
—¡Hola! Muy buenas tardes. Hablo del despacho del señor Ashford, ¿me comunico con la licenciada Rachel Monroy? —saludó Nick con ese tono de locutor antes de posar sus ojos en Gina quien asintió. Había comenzado a triangular la llamada.
—Lo siento, ella no se