RACHEL MONROY
Justo cuando creí que este día no podía ser más perfecto, la puerta de mi departamento sonó con golpes fuertes y determinados que hicieron que mi cuerpo se tensara. Shawn lo notó. Con el ceño fruncido y la mirada clavada en la puerta, me llevó en brazos hasta el sofá, tomándose su tiempo.
Se pegó a la puerta mientras mi corazón se hacía pequeñito y se escondía entre mis costillas. Me dio una mirada profunda antes de abrir, con la mano libre convertida en puño, listo para atacar d