ROCÍO CRUZ
Me encogí de hombros y tomé una copa de champagne. Apenas remojé mis labios, sabiendo que no podía tomar alcohol frente al enemigo.
—Bueno, creí que mi oferta sería obvia. Te dije que después de la exposición habría una subasta y hay algunas pinturas que están siendo expuestas aquí y que participarán —dijo con una sonrisa que parecía querer ridiculizarme, pero se encogió de hombros, dudando de que fuera buena idea.
—Está bien, entiendo que no puedas. Algunos hombres simplemente no t