DAMIÁN ASHFORD
Las palabras de Lucien causaban eco dentro de mi cabeza y odiaba admitir que pensaba igual que él. Si Andy me faltara, si algo le pasara, si ella un día decidiera alejarse de mí. ¿Tendría la fuerza para querer despertar un día más? La respuesta era clara, y la misma que Lucien había dado.
No podía vivir sin ella. No valía la pena hacerlo.
—¿Quién lo diría? Damián Ashford: filántropo de buen corazón, es un tema turbio —agregó Lucien torciendo su sonrisa y negando con la cabeza—.