Los latidos de su corazón retumban vehementes contra su pecho, al mismo tiempo en que la respiración se le torna sofocante y los músculos se le tensan.
Con un dolor desgarrador, la joven omega corre a una velocidad impresionante. Ella no tiene un destino fijo, solo siente la necesidad de escapar del aquel insoportable sufrimiento, aunque ante la lógica aquello suene imposible.
Cada evento del que se entera es una prueba más de que ella nunca le importó al alfa Tron, y de que las palabras de aqu