Otsana observa al hombre que la ha ayudado por más de cuatro meses, quien ha prometido protegerla a ella y a su cachorro a cambio de cooperación.
Está consciente de que él necesita algo a cambio para continuar amparándola, mas todavía no puede confiar en él del todo. Hay algo en su mirada que la pone alerta, y es la primera vez que se siente tan recelosa con ese hombre.
«¿Serán las hormonas?», piensa confundida.
—¿Cómo te sientes? —Él rompe el extraño silencio en el que se han quedado.
—B-Bien