Las carpetas por firmar se encuentran en varias filas sobre su escritorio. Con un lapicero en su mano derecha y la vista fija en un documento específico, Tron analiza una manera de posponer aquella actividad.
—No ha avanzado mucho hoy, señor —comenta su asistente con una sonrisa amable, quien ha entrado en su oficina sin que él la notara. Así de absorto se encuentra, que hasta sus reflejos se han dormido.
—Me siento agotado por todo el trabajo que se me ha acumulado, sumándole la presión a la q