Otsana lo mira con recelo y muy confundida, pero prefiere no hacer preguntas que le den respuestas vacías y llenas de omisiones.
Ya no confía en él.
—Gracias, Alfa —responde entristecida y decepcionada.
Piensa lo peor y, al mismo tiempo, trata de comprender lo que él está haciendo. Es que todo ese asunto le parece contradictorio y difícil de descifrar.
«¿Y si de verdad solo quiere protegerme?», analiza en su interior, deseosa de acertar.
Por otro lado, está la posibilidad de que sea una trampa