Capítulo 71. Lágrimas e impotencia.
Ellen.
La sala de reuniones de Winston Couture parecía una escena sacada de una película. Mapas desplegados, fotografías impresas, agentes de policía entrando y saliendo con carpetas, armas cortas y radios en mano. El aire olía a café frío y a tensión contenida.
Ellen se encontraba sentada en una de las sillas, pero apenas podía quedarse quieta. Su pierna se movía sin parar bajo la mesa, los dedos tamborileaban en el borde del asiento y, cada tanto, sus manos subían hasta cubrirse la boca como