Capítulo 62. La voz que ya no calla.
Derek.
Por un momento, el mundo se detuvo.
Allí estaba él, de pie en el escenario, aún con el micrófono en mano, bajo los reflectores que alguna vez solo iluminaron colecciones clásicas, discursos predecibles y rostros aprobados por su familia. Pero ahora… ahora todo había cambiado.
Christine.
Por supuesto que sería ella. Nadie más era capaz de destilar veneno con tanta elegancia fingida y crueldad medida. Su voz había cortado la ovación en seco, salpicando con su veneno el momento que él habí