El té se había enfriado mientras Isa tecleaba en el Excel. La lluvia tamborileaba suave contra la ventana de su departamento, creando un ritmo hipnótico que se mezclaba con el sonido de sus dedos sobre el teclado. La planilla brillaba en la pantalla con sus columnas perfectamente organizadas: gastos médicos, vitaminas prenatales, ropa de maternidad. Ahora agregaba una línea nueva: "Fondo legal". Separó un monto simbólico de sus ahorros. Por si acaso.
Su teléfono vibró con un mensaje de Sofía: "