La tarde gris se filtraba por las cortinas del departamento cuando la tetera comenzó a silbar. Isabela levantó la vista de su computador, donde tenía abierto el archivo de Excel que se había vuelto su brújula: "Fondo_Bebé". Los números eran claros: el mes cerraba justo, pero cerraba.
Había creado una hoja nueva tres días atrás, después de la visita al hospital. Vitaminas prenatales, consultas médicas, ropa que tendría que comprar en los próximos meses. Cada mpvimiento calculado, cada gasto proy