La amargura le cerraba la garganta. La asfixiaba.
Entre cada lágrima se permitió soltar parte de su dolor.
Alán se separó un poco. Quería asegurarse de que estaba bien. De un momento a otro, la respiración de Lena se agitó.
Ella agachó la cabeza. Trató de usar su cabello castaño como escudo para cubrirse. Avergonzada por mostrarse así de vulnerable.
Una mano grande le quitó el cabello de la cara.
Sus ojos cafés se cruzaron con los grises de él.
La pequeña sonrisa en los labios de Alán le record