Leonardo recibió la noticia por mensaje de texto.
Alfonso se lo envió una noche. Sin preámbulos. Sin vueltas.
“Lena se casa con Alán. Unificamos la empresa. Asunto arreglado. Te dije que iba a solucionar todo esto”
Leonardo leyó el mensaje dos veces. Dejó el teléfono en la mesa.
Suspiró.
No era la solución ideal. Pero era lo mínimo que Lena podía hacer.
Después de toda la cagada que armó, debía sentirse agradecida de poder limpiar un poco toda la basura.
Leonardo se recostó en su silla.