Lía terminaba de peinar el cabello fino de Marcus cuando la puerta de la habitación se abrió de repente, con un sutil chirrido.
—Te tardaste muchísimo en la clínica, Lena. ¿Qué te recetó el doctor? ¿Quieres ir con nosotros a la plaza comercial de enfrente? Hay un área especial de juegos para niños, buenos restaurantes y tiendas de ropa. Nos invitó Giovanni hace un rato —le explicó de manera despreocupada a su prima, sin girarse aún hacia la entrada.
—No… yo tengo un pendiente muy grande que a