El doctor le informó con un tono amable que la clínica contaba con laboratorios propios de alta tecnología y que, por fortuna, la totalidad de sus estudios estarían listos a las diez de la mañana del siguiente día.
Lena asintió, se puso de pie y caminó de inmediato hacia el área de enfermería para que le sacaran las muestras de sangre necesarias, además de recibir el frasco estéril a la espera de una muestra adecuada para el cultivo de heces que confirmara la presencia de la supuesta bacteria.