Mientras estoy en el avión, el dolor aprieta mi pecho al recordar su rostro.
Su dolor me dolía.
Me desarmó escucharlo hablar con un hilo de voz nervioso.
Aun así, como última muestra de amor, no me importó confesarle que también lo amaba.
Sé que ahora no lo entenderá, pero con el tiempo lo hará. Comprenderá que lo mejor que pudo pasar fue que no estuviéramos juntos.
Las fotos con Dayanara en la joyería los hacían ver tan bien juntos... Se me desgarraba el pecho cada vez que las veía.
Las