Mi jefe es salvado cuando llegan con nuestros platillos y durante algunos minutos la conversación se interrumpe. Después de eso todo transcurre con normalidad hasta que nos traen el postre y de un momento a otro veo como Angela se sostiene de la mesa y sus nudillos se ponen blancos, estoy por preguntarle si se encuentra bien, pero me abstengo de hacerlo cuando entiendo a qué se debe.
Desvío la mirada hacia mi jefe, no obstante por estar contestando un mensaje que seguro es de mi hermoso Marcell