—Casandra me informo que saliste esta tarde, ¿a dónde fuiste? —inquiere Alexandros en cuanto cierro la puerta del baño.
—¿Ahora debo hacerte una bitácora de a dónde voy? —lo cuestiono, chasqueando la lengua.
—No me refería a eso, pero si necesitas que Paolo te lleve, él siempre estará a tu disposición. No quiero que salgas y en caso de llegar a sentirte mal que estés sola.
—Consideraré tu propuesta. Respondiendo a tu pregunta fui a ver a un hombre —comento con un leve encogimiento de hombros co