Capítulo 14.
Elena despertó en la mansión de Dante sintiendo que el aire era distinto, demasiado quieto y artificial. Ya no había rastro de la tormenta de la noche anterior, ni de los gritos de Liam, ni del miedo constante a ser descubierta.
Pero ese silencio absoluto le resultaba inquietante. Se incorporó en la cama, sintiendo una ligera náusea, y recordó las noticias que había visto de reojo antes de quedarse dormida: la corporación Jones había colapsado y Liam estaba bajo custodia policial.
Debería senti