Capítulo 100.
Minutos después, el pesado silencio del trayecto se rompió.
Llegaron al exclusivo apartamento de Elena en Manhattan.
Dante no le había dado opción; la había escoltado hasta su puerta con la misma autoridad implacable de siempre.
Apenas la puerta se cerró a sus espaldas, la bomba de tiempo estalló.
Comenzaron a discutir a gritos en medio de la elegante sala de estar.
La tensión acumulada meses de separación se convirtió en una tormenta de reproches y celos descontrolados.
—¡No tenías ningún dere