Capítulo 99.
En los últimos segundos, mientras caminaba a toda prisa hacia la salida, Elena había estado repitiéndose algo sin cesar.
Había hecho bien desviando la mirada.
Había simulado a la perfección que él no era nadie importante, que era un desconocido más que no merecía ni un solo segundo de su atención.
Pero obviamente, Dante Vontobel no se quedaría con eso.
Un hombre acostumbrado a ser el rey del mundo no permitiría jamás que la mujer de su vida lo ignorara tan fácilmente.
Una mano firme y fogosa se