Cordelia
La rabia me recorrió como fuego líquido cuando vi esas sombras inmundas aferrándose a mi hilo de vida, tratando de cortarlo.
No era miedo lo que sentía.
Era furia.
Se estaban metiendo con lo único que me mantenía atada a este mundo.
Mi conexión. Mi cuerpo.
No. No iba a permitirlo.
Me giré hacia Zeiren, mi Elion, que seguía mirándome con asombro. Mi corazón latía desbocado, pero aún así me acerqué y volví a besarlo. Un roce fugaz, desesperado.
—Voy a volver —le prometí contra sus lab