La música se detuvo. Las luces se concentraron en el escenario, y un presentador de traje blanco subió con una sonrisa que iluminaba toda la sala.
—Señoras y señores —dijo, con la voz que resonó en cada rincón del salón—. Ha llegado el momento más esperado de la noche. Por favor, pónganse de pie con las copas en alto.
Los invitados se levantaron como un solo cuerpo. Las copas de champán se alzaron hacia el techo, reflejando las luces de las arañas de cristal. Los flashes de las cámaras se encen