Capítulo 97.
—Esos maldit0s ladrones— farfulló Milkar viendo lo que les llevó horas crear en manos de la castaña que se mostraba victoriosa ante el público.
Su risa dejaba claro que lo hizo a propósito y sabía que sí veían esa misma rutina, por muy dueños que fueran de ella, se vería mal, antes de las aclaraciones. Que por supuesto, no podrían hacer tan rápido.
Fannie estaba que explotaba, Grettel presionó su puntero retráctil, mientras su colega le hacía una señal para que lo siguiera. Ambos abandonar