Capítulo 96.
Mateo se vistió rápidamente y tomó el desayuno junto a Beagle y Marek, el último insistió en que podía seguir con su trabajo. Sentarse a esperar a que el resto hiciera el trabajo no estaba en los planes de nadie, los Demons no hacían eso, hasta donde se les había inculcado cuándo se unieron a ellos. Incluso los hijos de los antiguos Demons lo sabían y aún no entraban de lleno.
—Puedo conducir aún— indicó Marek levantándose de la mesa.
—Por eso irás conmigo— demandó Mateo dejando la mitad de