Capítulo 251.
La mujer con tez pálida y delgadez más pronunciada entendió que no era momento para hacer preguntas.
—Entonces eres humana —susurró Noelle, sin juicio, sin recriminación—. Porque eso hacen los humanos. Aman a quienes les rompen el alma y los extrañan incluso cuando deberían olvidarlos, como supongo que crees que deberías hacer.
Harper cerró los ojos con fuerza. Como si al hacerlo pudiera detener el temblor que le subía por la garganta. Como si pudiera proteger, por fin, ese último rincón que n