Capítulo 250.
Joseph corrió hacia la camilla en cuanto la bajaron del helicóptero. No podía esperar más. No podía seguir de pie mientras otros le decían cómo estaba su hijo. Necesitaba verlo. Respirarlo. Tocar la certeza con sus propias manos.
Harper se apartó al verlo acercarse, dándole paso sin oponerse. También ella necesitaba espacio. Reunir los pedazos que aún no se acomodaban dentro de sí.
Alguien, no supo quién, le había colocado un abrigo sobre los hombros. Cubría su cuerpo mojado y tembloroso, y fue