Capítulo 239.
Valente la analizó, sabiendo que debía usar cosas tradicionales con ella y hacerse de lo que tenía a la mano.
—Tu marido tuvo mucha resistencia—, Harper escucho que el prisionero aún se movía, descubriendo su juego, pero no se mosqueó al ver a Valente quitarle las sogas—. De hecho me asombra que siga con sus extremidades funcionando correctamente. Creo que tiene que ver el que sea inmune al dolor. Pero tú no.
Harper retrocedió al instante, comprendiendo la intención. No lo permitiría.
Pero los