Capítulo 117.
Franzua no apartaba la mirada de las esquinas, mientras el resto se mantenía en el exterior de la habitación. La pecera sobre la mesa de madera la distrajo por un momento. Un dedo de algún desafortunado yacía en el fondo atado a una roca. Una decoración más.
—Esto es una sorpresa, desde el fallecimiento de su esposo, no creí que volvería a verla— la saludó con el puro en su boca. —Aunque siempre es un placer contar con visitas tan…agradables.
Harper fingió no darse cuenta de sus miradas fu