Es evidente que Lucifer no quiere recibir mi ayuda, quizás porque piense que es algo innecesario o que de alguna forma eso lo haría perder su valor. Sin embargo, en situaciones de crisis debo hacerme cargo de todo lo que pueda.
— Tú…
— Ya sé que es lo que me vas a decir. — respondo con agotamiento.
— No vuelvas a ayudarme, Angela. Te meterás…
— Ya estoy dentro, Lucifer. El hecho de que ellos vayan detrás de ti y sepan mi historia, me dice que si mueres, vendrán por mí y no para pedir las cosas