Capítulo Final: El Umbral de la Ceniza
La costa de la Provenza no los recibió con el consuelo de la paz, sino con el silencio opresivo que sigue a una masacre. Alaric e Isolde emergieron de las aguas oscuras como espectros surgidos de un naufragio de dioses. El Mediterráneo, teñido por el aceite y la sangre sintética de la flota del Consejo, lamió sus pies con una frialdad que parecía presagiar que la victoria era solo un espejismo de sal y espuma.
Alaric caminaba por la arena húmeda sosteniend