Capítulo 16: El Cáliz del Sacrificio
El eco de la voz de Valerius se desvaneció, dejando tras de sí un silencio más pesado que el estruendo de los cañones de resonancia. En el centro del salón en ruinas, Alaric e Isolde permanecían entrelazados, sus cuerpos aún calientes y húmedos por la desesperada unión que acababan de compartir. La luz plateada que emanaba de ellos se extinguió lentamente, reemplazada por las sombras alargadas de una tarde que se negaba a morir.
Isolde se separó de Alaric co