Capítulo 55: El Despertar del Refugio Sagrado
La primera mañana en el Valle Rojo no nació con el ruido del mundo, sino con una luz rosada y suave que se filtraba por las altas ventanas de piedra, bañando la estancia en un resplandor que recordaba al interior de una caracola. Alaric despertó mucho antes que el sol superara las crestas de las montañas, pero no lo hizo con la tensión del soldado que teme un ataque. Se encontró envuelto en un silencio tan denso que, por un momento, se permitió simp