Capítulo 13: El Horizonte de Terciopelo
El zumbido de los motores del jet privado era el único sonido que se filtraba en la cabina de lujo, un ronroneo constante que contrastaba con el caos absoluto que habían dejado atrás en el Ártico. A diez mil metros de altura, el mundo parecía una abstracción de nubes y sombras, pero para Alaric e Isolde, el espacio entre esas cuatro paredes de cuero y fibra de carbono se había convertido en un santuario de una intensidad insoportable.
Alaric estaba sentad