El Dr. Aris abrió la carpeta con una parsimonia que a Isolde le pareció criminal. La luz de la suite, ahora encendida por completo, revelaba cada detalle de la tensión en la habitación: la mano de Isolde apretando la sábana de la cama y la mandíbula de Alaric tan apretada que parecía que iba a estallar.
—Sr. Vance, los resultados son... inusuales —empezó el Dr. Aris, ajustándose las gafas—. Usted es, sin ninguna duda, el padre biológico de Julian. La coincidencia en los marcadores genéticos bás