Siento que una oleada de emoción inunda todo mi cuerpo. Estoy viviendo un sueño en el que aún no puedo ni creer. El mismo hombre con el que tuve mi primera experiencia, el padre de mi hija; nos está dando la oportunidad de ser una verdadera familia. De creer por primera vez en mi propio cuento de princesas, en mi felices para siempre.
―Vayamos a casa, aún quedan demasiadas cosas sobre las cuales conversar.
Asiento en respuesta. Me toma de la mano y me conduce hasta le asiento del copiloto. Sos