Los días siguientes al regreso de Lucas fueron extraños en la casa.
Por fuera, todo parecía normal. Lucas iba al colegio, jugaba con sus hermanos, comía la comida de Valeria y dormía en su cama. Pero dentro de él había algo diferente. Una distancia silenciosa que se notaba en los detalles.
Valeria lo observaba todo el tiempo. Notaba cómo revisaba su teléfono más de lo normal. Cómo se quedaba mirando al vacío mientras hacía las tareas. Cómo a veces respondía con monosílabos cuando antes era más