La montaña temblaba. No por un terremoto. Era el choque de poderes.
Poderes tan antiguos que el aire mismo se rasgaba, vibrando como si la realidad sangrara.
La lanza rota brillaba en el centro de la cámara.
Sus runas moradas pulsaban sin control, como un corazón en agonía…
mientras Theo, Greta y Rafael enfrentaban al monstruo que se alzaba frente a ellos.
Arkan.
El Alfa desterrado. El traidor. El hombre que quería asesinar al portador del Alfa Blanco y controlar la magia del linaje Valestri