Por Edgardo
No puedo más, nunca odié a alguien, pero realmente a Irene la odio y me odio a mí, no sé qué pasó por mi cabeza cuando decidí tener sexo con ella, fue la peor desición de mi vida, por todo lo que esa desición trajo a continuación.
Realmente soy un infeliz, así me llamó ella en alguna de las discusiones que tuvimos, y tiene razón, lo soy, perdí la felicidad que me acompañaba desde que Evi aceptó ser mi esposa.
Es verdad que siempre creí que ella solo se conformó conmigo, porque fui s