Por Evangelina.
Está terminando el año y no puedo creer cómo cambiaron las cosas.
Es que el año anterior había sido un desastre, la infidelidad de Edgardo me marcó y nuestras vidas eran caóticas, al menos yo sentía que cada día moría de dolor y de odio, sin comprender que había sucedido con el hombre maravilloso que por 13 años estuvo a mi lado de manera incondicional.
No le pregunté nunca por ella y aunque Edgardo iba a la quinta prácticamente todos los días, nosotros, en un principio, apenas