Por Evangelina.
En la mesa principal estábamos nosotros y sus padrinos con sus parejas e hijos, luego fue más fácil decidir otros temas.
En la mesa de los adolescentes, había una silla rosa con dos parecidas a cada lado, una era para la homenajeada y otra para Nahiara, la otra para una de las chicas de su grupo que también era bastante amiga de ella.
Mi hija estaba preciosa, su vestido era hermoso y el color del cabello le quedaba espectacular, realmente hacía juego con el vestido.
Al recorrer