Por Edgardo
Estoy dando mil vueltas en mi cama, por un momento, creí que Candela me iba a abrazar y a pedirle a su madre que me perdone, aunque antes de eso se me había enfrentado, como nunca lo había hecho, pero Evi, siempre tan responsable y velando por el bienestar de nuestros niños, por más dolor y odio que sienta por mí, le dijo que yo le estaba hablando, busca que me respete, pero mi hija creció.
Es una adolescente y entendió perfectamente que yo estuve con alguien más, que engañé a su ma